Los países del norte de África y Medio Oriente están viviendo una situación crítica en relación al avance de la fiebre aftosa, que afecta su ganado, desde que se incrementaran los focos de esta enfermedad en los últimos años, lo cual representa también una amenaza para Europa, según lo alertó la FAO en febrero de este año. En este contexto, Argelia y Libia eligieron la vacuna elaborada por una empresa argentina, Biogénesis Bagó, que cuenta con una vasta trayectoria como proveedor clave para el control de emergencias y erradicación de la fiebre aftosa a nivel global en Sudamérica, Asia, Medio Oriente y ahora Norte de África.
La elección de esta vacuna tiene que ver con su reconocida calidad a nivel internacional, cumpliendo con los más altos estándares exigidos en cuanto a seguridad y eficacia por diferentes autoridades sanitarias en todo el mundo.
Actualmente, su vacuna “Bioaftogen” es una de las tres vacunas que han sido precalificadas por la EuFMD-FAO, (comisión Europea para la lucha contra la fiebre aftosa, FAO), este proceso fue realizado por este organismo, a través de una comisión de expertos independientes, con el objetivo de proveer visibilidad a los gobiernos y usuarios sobre la disponibilidad de vacunas seguras y eficaces, que garanticen cumplir las normas internacionales establecidas en las guías de la “Organización Mundial de Salud Animal”, OMSA.
La mayoría de los casos de fiebre aftosa se dan por un serotipo de virus llamado O, en segundo lugar, el serotipo A, en menor medida los serotipos Asia y SAT, y por último el serotipo C del cual no se ha detectado actividad desde el año 2004 y siendo su última aparición en Brasil.
Desde Biogénesis Bagó confirmaron que el laboratorio cuenta con 9 tipos distintos de vacunas (desde monovalentes hasta multivalentes con diferentes combinaciones), las cuales exporta desde Argentina a 22 países de América, Asia, Medio Oriente y más recientemente al Norte de África. El mayor volumen está compuesto por vacunas que incluyen una base inmunitaria contra los virus del tipo O y del tipo A que combina dos de ellas (A24 y A2001) para ampliar el espectro de protección y cubriendo así la mayoría de las cepas circulantes a nivel mundial.
En el año 2023, el Journal “Vaccine” publicó un trabajo donde se demuestra la protección cruzada de la vacuna Bioaftogen formulada con los Virus O1 Campos, A24 y A2001, contra las diferentes cepas de virus circulantes, en 35 países de África y Asia, durante los últimos 10 años. Luego esta combinación de O+A´s se puede ampliar con cepas del tipo SAT, o Asia, o ambas, que son cepas que se están distribuyendo a gran velocidad en Medio Oriente y Norte de África desde 2022. Esta vacuna es la que utiliza Argentina -sin el C-, con el agregado de otras cepas como SAT y Asia, propias de esas regiones, según lo requieran los países.
El norte de África viene enfrentando inconvenientes con el abastecimiento regular de vacunas durante los últimos años. Es por ello que, en este nuevo contexto sanitario tan complejo, sus funcionarios no dudaron en avanzar en la búsqueda de posibilidades de obtener vacunas de calidad mundial de parte de compañías especializadas en la asistencia a regiones que pueden presentar desafíos logísticos.
El Dr. Esteban Turic, médico veterinario de formación y director general de la compañía destacó: “No es la primera vez que nos toca enfrentar desafíos tan grandes como este, que incluye emergencias sanitarias en países con gran cantidad de ganado, distintas especies, de grandes extensiones, con fronteras que son desafiadas constantemente por tránsito de personas, animales y mercaderías. Pero afortunadamente contamos con los productos necesarios y la experiencia a nivel internacional para contribuir una vez más en la lucha contra la fiebre aftosa, como lo hemos hecho en Sudamérica y como lo estamos haciendo en Asia, Medio Oriente y ahora en Norte de África.”
Es importante destacar lo que mencionó el Dr.Turic en relación a la cantidad de animales susceptibles de contraer fiebre aftosa en el mundo: “A nivel mundial más del 70% de los animales susceptibles a la fiebre aftosa (vacas, ovejas, cabras y cerdos) habitan en zonas endémicas, lo cual representa una amenaza para aquellos países que hoy son libres de la enfermedad”.
Más allá de ciertas conquistas en relación a la lucha contra la fiebre aftosa no se debe bajar la guardia en sus estrategias de prevención y control, sobre todo cuando existen soluciones disponibles como vacunas de altísima eficacia, cuya calidad es destacada por las autoridades sanitarias más exigentes del mundo.